Qué potencia de luz contratar: cómo calcularla sin pagar de más

La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que una vivienda puede usar en un mismo instante. Se mide en kilovatios (kW) y se paga todos los días, se use o no, a través del término de potencia de la factura. Si te quedas corto, el contador corta la luz cada vez que coinciden el horno, la lavadora y el termo. Si te pasas, pagas cada mes por una capacidad que nunca utilizas.
En España la mayoría de los hogares tiene contratados entre 3,45 y 5,75 kW. Ajustar esa cifra a lo que realmente necesitas puede ahorrar varias decenas de euros al año sin cambiar nada más. Esta guía explica cómo calcularla, cómo comprobar cuál es tu consumo máximo real y qué implica cambiarla.
- Potencia y energía: no son lo mismo
- Las potencias más habituales
- Cuánta potencia necesitan los electrodomésticos
- Cómo calcular la potencia que necesitas
- Cómo ver tu potencia máxima real
- Dos potencias distintas: punta y valle
- Cómo cambiar la potencia contratada
- Qué pasa si te quedas corto
- Trucos para necesitar menos potencia
- Preguntas frecuentes
Potencia y energía: no son lo mismo
La factura de la luz tiene dos partes principales y conviene no confundirlas:
- La potencia (kW) es la capacidad: cuántos aparatos pueden funcionar a la vez. Se paga por kW contratado y día.
- La energía (kWh) es el consumo: cuánto tiempo funcionan. Se paga por cada kWh consumido.
Un horno de 2.500 W necesita 2,5 kW de potencia mientras está encendido. Si funciona una hora, consume 2,5 kWh de energía. Bajar la potencia contratada reduce la parte fija de la factura; reducir el consumo reduce la parte variable.
Las potencias más habituales
En instalaciones monofásicas a 230 voltios, las potencias de referencia salen de multiplicar la tensión por la intensidad del limitador. Aunque hoy los contadores digitales permiten contratar otros valores, estos siguen siendo los más comunes:
| Potencia | Intensidad equivalente | Perfil orientativo |
|---|---|---|
| 3,45 kW | 15 A | Piso pequeño, cocina de gas o butano, una o dos personas |
| 4,6 kW | 20 A | Piso medio con placa de inducción y uso escalonado de electrodomésticos |
| 5,75 kW | 25 A | Vivienda totalmente eléctrica, familia, uso simultáneo de horno y placa |
| 6,9 kW | 30 A | Casa con aire acondicionado en varias estancias o calefacción eléctrica |
| 8,05 a 9,2 kW | 35 a 40 A | Vivienda grande con aerotermia, coche eléctrico o calefacción eléctrica intensiva |
Cuánta potencia necesitan los electrodomésticos
La potencia de cada aparato aparece en su placa de características, normalmente en la parte trasera o en el manual. Estos son valores típicos:
| Aparato | Potencia habitual | Observaciones |
|---|---|---|
| Placa de inducción | 3.500 a 7.400 W | Muchas permiten limitar la potencia máxima desde su menú |
| Horno | 2.000 a 3.500 W | Funciona a ciclos: no consume el máximo todo el tiempo |
| Lavadora | 2.000 a 2.300 W | Solo al calentar el agua; al centrifugar, unos 500 W |
| Lavavajillas | 1.800 a 2.400 W | Pico durante el calentamiento |
| Termo eléctrico | 1.500 a 2.000 W | Puede programarse para calentar de noche |
| Secadora | 2.000 a 2.800 W | Las de bomba de calor consumen bastante menos |
| Calefactor o radiador | 1.000 a 2.500 W | Cada aparato suma |
| Aire acondicionado split | 700 a 1.500 W | Los inverter arrancan sin pico fuerte |
| Plancha | 2.000 a 2.800 W | Por ciclos, con picos al máximo |
| Secador de pelo | 1.800 a 2.200 W | Uso corto pero coincide a menudo con otros |
| Microondas | 1.000 a 1.300 W | Potencia absorbida, mayor que la potencia de cocción anunciada |
| Frigorífico | 100 a 300 W | Funciona a ratos todo el día |
| Cargador de coche eléctrico | 2.300 a 7.400 W | Conviene que tenga gestión dinámica de potencia |
Cómo calcular la potencia que necesitas
Sumar la potencia de todos los aparatos de la casa da una cifra exagerada, porque nunca funcionan todos a la vez. Lo útil es pensar en el peor momento realista del día.

- Identifica tu hora punta. En muchas casas es la hora de la cena: placa o horno, luces, televisión, quizá el lavavajillas o la calefacción.
- Suma los aparatos que coinciden en ese momento. Por ejemplo: placa de inducción con dos fuegos (3.000 W) + horno (2.200 W) + luces y televisión (300 W) + frigorífico (200 W) = 5.700 W.
- Añade un margen pequeño para los aparatos que se encienden solos, como el termo o el frigorífico, del orden de un 10 %.
- Pregúntate qué puedes escalonar. Si la lavadora o el lavavajillas pueden esperar a después de cenar, el pico baja. En el ejemplo, sin horno y con la placa limitada, la cifra cae por debajo de 4,6 kW.
La conclusión práctica es que la potencia depende tanto de los aparatos como de los hábitos. Dos viviendas idénticas pueden necesitar 3,45 y 5,75 kW según cómo se organice cada familia.
Cómo ver tu potencia máxima real

Con un contador digital no hace falta adivinar. El contador registra la potencia máxima que ha demandado la vivienda en cada periodo y esos datos se pueden consultar gratis en la web o la aplicación de la distribuidora de tu zona (la empresa propietaria de la red, que no es necesariamente la que te factura). Necesitas el CUPS, el código que aparece en la factura, y registrarte con tu DNI.
Revisa los datos de al menos un año completo, porque el invierno y el verano cambian mucho el consumo. Si la potencia máxima registrada nunca ha pasado de 3,2 kW y tienes contratados 5,75, estás pagando de más. Si roza a menudo la contratada y se te va la luz con frecuencia, te falta margen.
Dos potencias distintas: punta y valle
Con la tarifa de acceso 2.0TD, la que tienen casi todos los hogares, se pueden contratar dos potencias diferentes:
- Periodo punta (P1): de lunes a viernes de 8:00 a 24:00.
- Periodo valle (P2): de 0:00 a 8:00 y todo el día los fines de semana y festivos nacionales.
El kW de valle es mucho más barato. Esto es útil para quien carga el coche eléctrico por la noche o programa el termo y la lavadora de madrugada: puede contratar, por ejemplo, 4,6 kW en punta y 7 kW en valle, en lugar de 7 kW todo el día.
Cómo cambiar la potencia contratada
El cambio se pide a la comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. Con contador digital se aplica a distancia en pocos días, sin visita técnica. Hay varios detalles a tener en cuenta:
- Bajar potencia tiene un coste pequeño por la gestión, normalmente de unos pocos euros.
- Subir potencia puede implicar pagar derechos de extensión y de acceso por cada kW añadido, salvo que la vivienda ya hubiera tenido esa potencia en los últimos tres años.
- La instalación tiene un límite. Si la potencia que pides supera la máxima admisible que figura en el certificado de la instalación eléctrica (el boletín), la distribuidora pedirá un certificado nuevo, y puede que haga falta ampliar el cableado o el cuadro.
- La frecuencia de cambios es limitada. Las distribuidoras pueden no aceptar más de un cambio de potencia en doce meses, así que conviene acertar a la primera.
Antes de subir, comprueba también que el interruptor general del cuadro eléctrico es coherente con la nueva potencia. Con 9,2 kW monofásicos hace falta un IGA de 40 A y una derivación individual con la sección adecuada.
Qué pasa si te quedas corto
En los contadores digitales, el limitador de potencia (el antiguo ICP) va integrado en el propio contador. Si la demanda supera lo contratado durante un tiempo, el contador corta el suministro a toda la casa. En el cuadro, todos los interruptores siguen arriba, lo que ayuda a distinguirlo de otras averías. Según el modelo, el contador se rearma solo pasados unos segundos o hay que pulsar un botón del propio aparato, después de apagar algún electrodoméstico.
Si lo que baja es una palanca del cuadro, la causa es otra: un magnetotérmico indica sobrecarga o cortocircuito en un circuito (lo explicamos en la guía del magnetotérmico) y el diferencial, una fuga a tierra.
Trucos para necesitar menos potencia
- Limita la potencia de la placa de inducción desde su menú, si lo permite. Muchas ofrecen escalones de 2,8, 3,5 o 4,6 kW.
- Programa termo, lavadora y lavavajillas en horario de valle o en horas en las que no cocinas.
- Instala un gestor o deslastrador de cargas: un aparato que desconecta automáticamente un circuito no prioritario (el termo, por ejemplo) cuando el consumo total se acerca al límite.
- Si cambias de secadora, una de bomba de calor necesita menos de la mitad de potencia que una de condensación.
- En un punto de recarga de coche eléctrico, elige un cargador con gestión dinámica: reduce la carga cuando la casa demanda más potencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto ahorro si bajo un escalón de potencia?
Depende del precio del término de potencia de tu tarifa, que varía entre comercializadoras. Como orden de magnitud, bajar 1,15 kW en el periodo punta suele suponer un ahorro de entre 30 y 50 euros al año. Revisa en tu factura el precio por kW y día y multiplícalo por 365.
¿Se puede contratar una potencia como 4 kW?
Sí. Con contador digital se pueden contratar valores distintos de los escalones tradicionales. Aun así, muchos contratos se siguen haciendo con los valores clásicos porque coinciden con los calibres de los interruptores.
¿Por qué se va la luz aunque tenga potencia de sobra?
Si salta una palanca del cuadro, no es un problema de potencia contratada sino de un circuito concreto o de una fuga. Si se va en toda la casa con el cuadro intacto y no es por exceso de consumo, puede tratarse de un corte de la red: consulta la web de averías de tu distribuidora.
¿Qué potencia necesito para un coche eléctrico?
Un cargador doméstico típico trabaja a 3,7 o 7,4 kW. Si cargas de noche, lo más eficiente es subir solo la potencia de valle. Con gestión dinámica de carga, muchas viviendas se apañan con 5,75 kW en punta. Más detalles en la guía para instalar un wallbox en casa.
¿Y en México cómo funciona?
En México los hogares no eligen una potencia contratada: la CFE factura por energía consumida con tarifas por bloques según la región y la temporada, y el límite lo marcan el calibre de la acometida y el interruptor principal. El cálculo de simultaneidad de esta guía sigue siendo útil para dimensionar el centro de carga.

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